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Introducción
Zarautz fue fundada dentro del proceso urbanizador que
impulsaron los reyes castellanos a lo largo de la línea de la costa durante el primer
tercio del s. Xlll. En 1237 recibió el Fuero de San Sebastián y una Carta Puebla propia
otorgada por Fernando III. En realidad, se trata de una confirmación de privilegios que
presupone la existencia de otra Carta anterior no encontrada todavía.
La estructura urbana original se
componía de un plano regular de escasas dimensiones que formaba un rectángulo limitado
por las calles Trinidad, Orape, Azara y San Inazio.
Este pequeño espacio fue rápidamente
rebasado por las necesidades de sus habitantes y edificios tan emblemáticos como Makatza
o Torre Luzea se situaban ya en el s. XV fuera de los límites primigenios de la villa.
A medida que las necesidades aumentaron,
se ocuparon los solares contiguos siguiendo el eje que marcaban los diferentes caminos,
aunque ya no formaban un cuerpo compacto de edificaciones lotizadas sino que las casas
levantadas al borde de la calle poseían en su trasera un espacio verde dedicado al
cultivo de la huerta.
En definitiva y tras ocupar la zona Norte
junto al mar, el límite de la villa hacia el Este lo constituía la calle San Francisco
como bien lo indica la construcción del Convento de San Francisco en 1617.
En Agosto de 1994 el Gobierno Vasco
aprueba el decreto 305/1994 del 12 de julio que califica al casco histórico de Zarautz
como Bien Cultural con la categoría de Conjunto Monumental.
Esta situación obligó al ayuntamiento a
modificar sus reglas urbanísticas de modo que se adaptasen al régimen de protección
establecido por dicho decreto. Es así que en la actualidad el área delimitada por el
Conjunto Monumental goza de un régimen de protección específico que no sólo abarca a
edificios concretos sino que intenta conservar la estructura urbana heredada de nuestros
antepasados.
Este itinerario trata por tanto de
reflejar esta evolución y los hitos más importantes que jalonan sus calles y que a
continuación trataremos de describir.
CASA PORTU
Actual ayuntamiento, ha desempeñado
diferentes funciones a lo largo de su dilatada historia (oficina de correos,
telégrafo...). Fue levantada por la familia del mismo nombre en el s. XVI aunque la
fachada exprese una inspiración posterior.
| Es un edificio palacial de planta
rectangular, tres alturas y fachada principal que se abre y focaliza la plaza de los
Fueros. Las laterales tambien son exentas y la posterior es medianera con el mercado. |
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La fachada es de
sillería, de composición simétrica con tres huecos por planta. El acceso viene dado por
una espaciosa puerta enmarcada por las columnas estriadas clásicas que sujetan la base
del balcón central de la primera planta.
Sobre el dintel el anagrama IHS (lesus).
Dos ventanas a los lados con motivos barrocos en los dinteles. El resto de los huecos son
balcones de hierro forjado con las orejeras típicas del barroco. Dos pilastras jónicas
de orden gigante acentúan la monumentalidad del edificio. |
MAKAZAGA
Edificio que define la
trama urbana con su fachada principal orientada hacia la plaza.
Se trata de una casa construida
probablemente entre el s.XV y XVI, rehabilitada en 1989, que posee cubierta a dos aguas y
planta rectangular. Tiene tres fachadas o lados exentos y la cuarta forma medianera. |
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Consta de planta baja y
tres alturas: la primera con un acceso en arco ojival levantada a base de buenos sillares;
por contra, los pisos superiores se realizan en ladrillo y entramado de madera.
Los vanos y la apariencia externa de la
fachada han sido modificados a lo largo del tiempo y son la fachada posterior y lateral
quienes mejor han conservado las características originales del edificio: ventanas
conopiales, aspilleras, arcos de medio punto, etc, nos remiten a las citada fecha del s.
XV-XVI. |
Por último mencionar que
los sólidos espolones de la fachada sostendrían una estructura de voladizos
probablemente de madera apoyado en los distintos canes que sobresalen de la fachada.
PALACIO DE NARROS
Palacio también
denominado de los Zarauz ó Corral que desde su origen formaron uno de los linajes de
Parientes Mayores más importantes de la provincia y ejercieron sobre la villa un fuerte
control político-económico y social desde la Edad Media.
El cuerpo central constituye propiamente
el palacio pues los cuerpos laterales son un añadido posterior. Se levantó en 1. 536
período de paz social donde las construcciones de corte militar o defensivo pierden su
razón de ser y se piensa en viviendas más cómodas y agradables para vivir.
Se trata de un edificio de planta
cuadrada; con planta sótano al norte, planta baja y dos alturas. El paramento exterior
está formado por piedra sillar arenisca y en sus ángulos tiene unas masas cúbicas que
forman garitón y pináculo en un mismo cuerpo y que constituyen un recuerdo estético de
las antiguas casas-torre. |

En la fachada central se levanta la gran
portada en forma de arco con dovelas de enorme altura rodeados por un vigoroso moldurón.
La puerta se remata con el gran escudo de la casa donde aparece la inscripción
"Zarauz antes que Zarauz" que hace referencia a la antiguedad del apellido
familiar.
Los vanos de medio punto de la planta
baja se corresponden con las dependencias administrativas y la cocina. Los cuatro balcones
de hierro forjado del piso principal corresponden a las habitaciones de los señores y los
huecos del piso superior se relacionan con las dependencias de los sirvientes.
Corona el edificio una sólida cornisa de
piedra rematado por un almenado decorativo. Todo ello se remata por un jardín que
reproduce el espíritu renacentista que el edificio refleja y que supone un cambio
drástico de mentalidad con respecto al gótico. Domina la simetría y la razón, el
equilibrio y la serenidad, en definitiva, el espíritu liberador que el pensamiento
renacentista supo impregnar.
Durante los veranos de 1865-66 y 1884
veraneó en este palacio la reina Isabel II y con esta actitud arrastró a la nobleza
cortesana y a la burguesía madrileña que a los años construyeron sus villas y palacios
a lo largo de la línea de la playa y que hasta hace pocos años constituía el paisaje
arquitectónico habitual, hoy día transformado en urbanizaciones de pisos.
CASA-TORRE DE LOS ZARAUZ
Corresponde a la
fortaleza donde tuvo su primera mansión los señores de Zarauz.
Estas casas-torre se levantaron a lo
largo de los s. XIV y XV en una época de inestabilidad política y social donde los
señores más poderosos luchaban entre sí por el control político y económico de la
provincia. Estas circunstancias dieron lugar al nacimiento y difusión de este tipo de
arquitectura.
Hoy día el edificio está unido a la
iglesia por medio de los locales parroquiales y las casas del extremo sur pero en realidad
se levantaba exenta. |
Es de planta cuadrada con
gruesos muros de piedra que disminuyen en altura trabajados con buen sillar. Consta de
cuatro alturas y de su primitivo carácter defensivo nos da una idea el gran predominio
del muro sobre el vano: los únicos huecos que se abren son saeteras y pequeñas ventanas
gemiadas ojivales.
El acceso al edificio se hacía por una
escalera exterior o patín de piedra de dos tramos que daba a la planta principal donde se
situaban las cocinas y habitaciones. La planta baja, más vulnerable, dedicada a cuadras y
establo y un segundo piso con función de salón sólo utilizado en las grandes ocasiones.
Cada planta se limita en todo su contorno
por cornisas que remarcan la disposición de los pisos.
Sólamente las ventanas ojivales y
ajimezadas, en disposición simétrica, suavizan el carácter sobrio del edificio. |

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Durante el s. XVIII se le
añadió el último piso con función de campanario, lo cual sacrificó su personalidad de
elemento defensivo para aparejarlo a las funciones eclesiásticas. Pero, al mismo tiempo,
esta trasformación ayudó en su conservación al dotarlo de una función y, además, se
levantó con la misma calidad y criterio estético de la piedra labrada. De todos modos si
nos fijamos en el color de la piedra se distinguen perfectamente ambos cuerpos.
En la actualidad existe un proyecto de
rehabilitación interna que convierta al edflcio en lugar visitable, con la posibilidad de
acceder hasta el campanario para disfrutar de la hermosa panorámica que desde este lugar
se nos ofrece.
IGLESIA DE SANTA MARIA LA REAL
Esta iglesia ha sufrido diversas
transformaciones desde que se erigió en la Baja Edad Media y su aspecto actual quedó
definido en el s. XVIII. De la primitiva iglesia se conserva algún resto gótico como la
portada apuntada, desornamentada, austera y con numerosas arquivoltas combinada con otra
portada de tendencia clasicista. Tiene planta de cruz latina de una sola nave y cabecera
ochavada con cubierta de medio cañón. Las bóvedas se sustentan en pilastras que se
corresponden con los contrafuertes del exterior. Posee coro y nave crucero cuyos arcos
formeros se sustentan en pilastras de corte clásico. El aspecto de la fachada está
limitado por los locales parroquiales que impiden una observación global del templo y
constriñen la visión del conjunto. Interior: Los elementos más importantes son:
- Sepulcro
de los Zarauz-Gamboa: llamado de "los
peregrinos" porque en una de sus caras destaca una venera o concha. Es un importante
elemento artístico del s. XV que todavía no abandona la tradición románica. Se situaba
en el centro de la iglesia hasta que fue trasladado junto a la capilla de San Exuperio,
donde se encuentra en la actualidad. Realizado totalmente en piedra, posee cubierta tosca.
- En los paneles centrales: vigorosa
decoración geométrica-vegetal con relieves de considerable grosor que se proyectan a la
manera de frisos corridos a dos bandas.
- En los
frentes cortos aparece decoración figurativa con el escudo de armas de la casa de los
Zarauz-Gamboa por un lado y San Miguel alado venciendo al dragón por otro.
- Retablo de Santa Mara la Real: Retablo realizado en madera
estucada y policromada. Es una obra concebida como una arquitectura greco-romana del s.
XVI perteneciente al período de transición del Renacimiento romanista. Se articula en un
banco, cuatro cuerpos y ático. Cinco calles definidas por columnas acanaladas y con
superposición de órdenes en altura. Dedicado a Santa María, los relieves escultóricos
no se centran en temas marianos sino que abundan escenas de la pasión de Cristo.
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Del antiguo retablo gótico sólo se
conserva la imagen de la virgen, realizada en madera dorada y policromada, que ocupa el
área central: se trata de una virgen sedente, frontal, sosteniendo al niño: es una
imagen serena, reposada, probablemente del s. XIV que ha olvidado la imagen
rígida-hierática de la virgen-trono típica de la iconografia románica. En el retablo
participaron distintos maestros a lo largo del tiempo pero los más importantes fueron
Andrés y su hijo Juan de Araoz. El sagrario (que no existe en la actualidad) y parte del
retablo corresponden a Andrés, concretamente: los paneles del friso en la zona inferior
con las escenas de la Oración en el huerto, Prendimiento con el abrazo de Judas, Cristo
ante Anás Cristo ante Pilatos, la Coronación de Espinas y el Camino de la Cruz. Asi
mismo, realizó el relieve del banco que representa la Cena y la Asunción de María en el
centro del segundo cuerpo. |
La aportación de los Araoz finalizó con
la escena del Lavatorio realizado por Juan a fines del s. XVI. El resto de las escenas
(imágenes de la Pasión, Resurrección, etc) fueron ejecutadas por un equipo de tres
escultores de Asteasu que en 1627 se comprometen a finalizar las obras.
Por último, el retablo fue policromado a
mediados del s. XVII.
El resto de los retablos se distribuyen
por el templo y reflejan un caracter marcadamente barroco. En ellos el sentido
arquitectónico predomina sobre la escultura y la pintura y la austeridad y solemnidad de
los otros retablos se sustituye por una profusa decoración en el s. XVIII.
FRANCISCANOS
IGLESIA Y CONVENTO DE SAN JUAN BAUTISTA
El convento fue fundado
en 1610 por Don Juan de Manzisidor, natural de Zarautz; secretario y consejero de Felipe
III en Flandes. Ocupado por los frailes en 1617, fue utilizado como hospital y almacén
por los franceses durante la guerra de Convención quienes posteriormente lo saquearon
llevándose una gran cantidad de reliquias traídas desde Flandes por su fundador.
En 1830 fue reformado y en 1959 se
arnplía la nave de la iglesia con la anexión de una ala del claustro y del patio y se
construyó la fachada actual.
El conjunto está formado por la Iglesia,
Convento y Colegio. La primera tiene una planta de cruz latina con los brazos del crucero
cortos y anchos. Las tres naves están cubiertas con bóvedas de arista excepto en el
centro del crucero que se cubre con bóveda vaída. La nave principal es más ancha y
larga que las laterales que quedan divididas por grandes pilares rectangulares de
distintos tamaños. Las numerosas reformas realizadas hace que sea un conjunto complejo de
dificil adscribción estilística.
Es un edificio que no destaca sobremanera
en lo artístico pero guarda su propia personalidad conforme al estilo franciscano.
En el interior aparece el retablo central
y los colaterales. El primero realizado po J. Ruiz de Larrinaga en 1828 se estructura en
dos pilastras, un par de columnas de capitel corintio y otras dos que soportan un
entablamento con hornacina y la imagen principal del Bautista. A sus lados dos esculturas
que representan a los santos franciscanos. Corona una alegoría de la divinidad a modo de
ojo frontal. Merece destacar la existencia en su interior de un tríptico flamenco firmado
por Antonio Blocklandt en 1577. Está pintado al óleo sobre tabla donde se representan
las Pascuas de Natividad (puerta izquierda), Pentecostés (tabla central) y Resurrección
(puerta derecha). |
TORRE LUZEA
Edificada en el s. XV
esta torre prosigue la evolución urbana de la villa. Es el mejor exponente de
palacio-torre gótica civil de nuestra provincia. Se pasa de la torre aislada rural a la
torre urbana ó casa alargada entre medianeras, uniendo a las condiciones de seguridad de
las torres las de comodidad y lujo del palacio. Sobre la puerta de acceso superior tiene
un escudo, hoy picado, que según Yrizar pertenecía al linaje de los Zarauz. La
edificación comienza antes de la llegada de Enrique IV a la provincia. Es una torre de
muy buena factura en su sillería y aspecto firme. Consta de cuatro plantas y a la entrada
existe una puerta apuntada y dovelada.
La zona alta guardaría balcones corridos
por toda la fachada principal y para sostenerlo prolongan los dos macizos laterales a la
altura correspondiente. Estos espolones de piedra avanzan de la fachada principal para
reforzar el cadalso. La función estética no se deja de lado porque perforan las dos
paredes que la limitaban por los costados, abriendo ventanas trilobuladas a la altura del
2º y 3er pisos. Estos balcones se cubrirían por un entramado de tablas y vigas de
madera. |
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Las ventanas son
ojivales, simples las de la planta baja importantes en altura, con ventanas gemelas de
arcos trilobulados y elegantes parteluces. Rematan las cuatro fachadas unos mensulones que
probablemente asentaba el almenado que pudo desaparecer en tiempos de Enrique IV. La
escalera de un sólo tramo conduce desde el exterior hasta la primera planta a la que se
accede por medio de una puerta apuntada de potentes dovelas en forma de arco apuntado.
Parece ser que la mutilación de algunos elementos militares y el caracter urbano y
palacial del edificio impidió su desmantelamiento.
Al interior mantiene amplios espacios que
albergan distintas funciones (banco, sala de exposiciones y vivienda). En el piso
principal estaba la cocina, los restos de cuyo hogar se aprecian en uno de los ángulos,
así como un curioso aseo medieval encajado en el espesor del muro. |
El conjunto de paredes de
vieja sillería y el techo de grandes vigas de roble sostenidos por los pies derechos
de gran escudría encierran un grandioso
espacio cuadrado liberado solamente por las intermitencias que imponen las ventanas,
algunas de las cuales cobijan bancos de piedra. El 2º piso sirve de habitaciones privadas
para los señores y el último para la servidumbre.
CASA DOTOREKUA
Esta casa fue fundada en
el s. XVI por el doctor Juan Ortiz de Zarauz, corregidor de Castro Urdiales. El solar
pasó al vínculo de la familia Berroeta-Aldamar y hoy día pertenece a la Caja Laboral
quien durante 1982 restauró el conjunto del edificio.
Se trata de un edificio esquinero de
planta rectangular que delimita los límites históricos del Casco Antiguo. Consta de
planta baja y dos alturas rematando en una cornisa taqueada y alero superior sobre
ménsula. Tejado a cuatro aguas. Levantado a base de sillares bien tallados, el acceso
principal se estructura en un arco apuntado de gran tamaño y entre el primer y segundo
piso hay un escudo del linaje de los Zarauz con las armas: cuartelada lª y 4ª en campo
de plata, tres matas de ortigas sobre ondas marinas. 2ª y 3ª panelas. Hay una
distribución de tres vanos por altura (los del primer piso con alfeizar), todos
adintelados salvo el acceso comentado y otro en la misma fachada en arco de medio punto. |
CONVENTO DE SANTA
CLARA
Fue fundado por doña María Ana de
Zarauz y Gamboa en 1611 quien ingresó en clausura junto a sus dos hijas. Hasta la
construcción del convento entre 1618 y 1625, las monjas provenientes de Lerma se
instalaron junto con doña María en el palacio de Narros. Fue el primer convento de
clarisas fundado en Guipuzcoa.
| El convento es una edificación severa de
lineas, austera en el uso de materiales y con un claro predominio del muro sobre el vano
en las fachadas. Responde, por tanto, a la austera simplicidad de las edificaciones
franciscanas. La iglesia, levantada en 1656 por Miguel de Esnaola, es de un barroco
incipiente con una construcción en piedra de sillería y estribos exteriores. |

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Una espadaña de
tres huecos remata la fachada y hay un nicho sobre la entrada donde se sitúa la imagen de
la santa. La iglesia tiene planta de cruz latina con un crucero ancho pero poco profundo.
Los tres tramos de la nave y las capillas se cubren con bóvedas de medio cañón,
sustentada por arcos fajones y torales de medio punto que descargan en pilastras. El
crucero se cubre con una cúpula esférica que descarga en los arcos torales. La
decoración se limita a unas platabandas de tipo escurialense que recorren el perímetro
de la iglesia.
El acceso al presbiterio se realiza a
través de una escalinata y está limitado por un gran arco moldurado. La cabecera es de
traza poligonal y a sus pies se levanta el coro sobreelevado que alberga el órgano. |
Interior:
- Retablo: Retablo del s. XVIII de madera policromada con bancal, cuerpo de tres
calles y ático. En el centro del banco hay un ostensorio con forma de tabernáculo.
Calles laterales entre columnas salomónicas que flanquean a esculturas de San José y
Santa Ana y la Virgen. En la calle central hay una figura de Santa Clara. El ático
semicircular se dispone sobre un entablamento partido acompañado de pinturas de angeles a
los lados y el tema del Calvario en el centro con una talla del Crucificado sobre pintura
de San Juan y la Virgen.
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Retablos colaterales: Se
trata de pequeños retablos muy semejantes en su concepción, de inspiración algo
anterior al central (finales del s. XVII) dedicados a las figuras de la Inmaculada, San
Francisco y San Antonio. Son retablos clasicistas de inspiración barroca, de pequeña
factura aunque con una evidente intención dinámica por la presentación de pilastras y
columnas estriadas en diferentes planos, la decoración a base relieves vegetales,
festones, etc y la presencia de la policromía. En la zona inferior se colocan los altares
y en el centro el sagrario. Rematan el conjunto un frontón semicircular limitado por
columnas pareadas.
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